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Coches Skoda Rapid de Segunda Mano

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Coches Skoda Rapid de Segunda Mano

 

El Skoda Rapid es un sedán de tamaño contenido perteneciente al segmento C con tres tipos de carrocería: cuatro puertas y maletero independiente, cinco puertas con maletero integrado y un familiar que no se llegó a vender en todos los países.

El modelo se monta sobre una plataforma alargada del segmento B, tal y como ocurre con sus primos el Seat Córdoba o el Volkswagen Jetta. El estilo del vehículo es muy parecido al del Skoda Octavia, aunque este último se sitúa en el escalón inmediato superior en cuanto a tamaño.

Disponible con motores de gasolina y gasóleo cuyas potencias oscilan entre 95 y 125 caballos, se trata de un coche familiar versátil y económico.

 

Historia y evolución del modelo Skoda Rapid

 

La historia del Skoda Rapid se remonta a los años 30 del pasado siglo. Entre 1935 y 1947 se comercializaron los primeros Rapid, que nada tenían que ver con la última generación del modelo: se trataba de una berlina de buen tamaño y empaque, con una versión ‘roadster’ descapotable. Ambas versiones solo al alcance de los bolsillos más pudientes.

La denominación reapareció tras algo más de tres décadas: en 1981 comenzó a comercializarse la nueva versión del Skoda Rapid, un coupé de considerable tamaño con motor trasero que no estaba a la altura de sus competidores fabricados en Europa occidental. En 1990 cesó su producción.

En 2012, Skoda lanzó su última versión del modelo Rapid, con las características ya comentadas. En 2017 fue objeto de un ligero ‘restyling’, dejando de comercializarse en Europa en 2019. Su sustituto actual es el Skoda Scala.

No obstante, el Rapid aún continúa fabricándose en otras partes del mundo.

 

Otros modelos de Skoda famosos

 

Skoda Felicia de 1959: El Skoda Felicia de 1959 nada tenía que ver con el modesto utilitario de los años 90 así denominado: se trataba de un elegante descapotable de techo blando, dos puertas y corte clásico.

Los clientes que lo deseaban podían pagar un recargo y adquirir el coche con un techo duro laminado desmontable, además del techo textil. Y los amantes de la velocidad anhelaban la versión más potente, denominada Skoda Felicia Super, que incorporaba dos carburadores en lugar de uno.

Solo se fabricaron 14.863  unidades de este modelo icónico de los años 60. El coche es hoy en día uno de los veteranos de Skoda más populares, como queda demostrado por el hecho de que el Club Felicia fundado en 1960 ha sobrevivido hasta la actualidad y cuenta con varios centenares de fans que se reúnen y organizan eventos para lucir sus vehículos.

Skoda 120 L de 1976: Este vehículo es recordado por su similitud estética con los exitosos Seat 124 y Fiat 125. De hecho, a simple vista podía incluso pensarse que se trataba de un modelo fabricado bajo licencia Fiat pero no era así.

En aquella época, Skoda atravesaba una época de franco declive, debido al atraso tecnológico que se observaba en los países del este respecto a sus homólogos occidentales. Los nuevos modelos se basaban en diseños lanzados años antes por los fabricantes europeos más populares.

Sin embargo, aunque sus niveles de acabado y prestaciones eran inferiores a los de los modelos occidentales con los que pretendía competir, el vehículo fue un rotundo éxito de ventas en Checoslovaquia y en otros países situados al este del Telón de Acero.

 

Curiosidades de la marca Skoda

 

El SUV para 7 pasajeros más rápido del mundo es de la marca Skoda: El Skoda Kodiaq versión RS, presentado en el Salón del Automóvil de París de 2018, es el todocamino de 7 plazas más rápido del mundo.

Pilotado por una mujer, el vehículo marcó un tiempo de 9 minutos y 29 segundos en el circuito Nürburgring Nordschleife en el año 2018, un tiempo que, desde entonces, no ha conseguido ser igualado superado por ningún otro SUV de su segmento.

Cara y cruz de la marca Skoda: la etapa en el lado oscuro: Hasta la Segunda Guerra Mundial, Skoda era una marca sobradamente conocida y prestigiosa en Europa central: sus automóviles tenían una merecida fama de ser atractivos y fiables y la marca se permitía el lujo de comercializar vehículos tanto exclusivos como para todos los públicos.

Tras la conclusión de la guerra, Checoslovaquia paso a ser parte del grupo de países satélites de la URSS y a ser gobernada mediante un régimen totalitario cuyo santo y seña era la colectivización de la propiedad y del sector productivo.

Así, Skoda pasó a estar en manos del estado checoslovaco, iniciándose un lento e inexorable declive causado por la falta de innovaciones técnicas y de medios materiales. Los Skoda que antaño competían con los modelos de Fiat, Volkswagen o Renault, comenzaron a considerarse en Europa occidental como vehículos rudimentarios y de diseño atrasado.

Tras la caída del muro de Berlín, Skoda fue adquirida por el grupo VAG y comenzó su paulatina actualización tecnológica: la última generación de vehículos Skoda es la mejor muestra de que la marca ha recuperado su antiguo esplendor.




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