85 coches disponibles
Coches Nissan Diésel de Segunda Mano
Encuentra tu Nissan Diésel de segunda mano
¿Hablamos?
910 970 017
L-S: de 9:00 a 20:30h.
D: de 10:00 a 14:00h y de 16:30 a 20:30h
85 coches disponibles
¿Hablamos?
910 970 017
L-S: de 9:00 a 20:30h.
D: de 10:00 a 14:00h y de 16:30 a 20:30h
Nissan, con su probada tecnología de motores diésel, ofrece a los conductores una combinación ideal de potencia y eficiencia. Estos propulsores están diseñados para optimizar el consumo de combustible, haciendo de cada viaje largo una experiencia más económica y gratificante. Su característico alto par motor proporciona una respuesta contundente desde bajas revoluciones, ideal para arrastrar cargas o superar desniveles con facilidad. Además, la robustez de estos motores asegura una durabilidad excepcional, respaldada por la etiqueta medioambiental C de la DGT para la mayoría de sus versiones, lo que facilita la movilidad en diversas zonas.
Los conductores que eligen un Nissan diésel valoran de forma unánime su fiabilidad inquebrantable y su consumo de combustible sorprendentemente bajo en situaciones reales de conducción. Muchos destacan la sensación de un motor que "nunca te deja tirado", incluso tras años y kilómetros de uso exigente. La suavidad en la entrega de potencia y el bajo coste de mantenimiento también son puntos recurrentes, convirtiendo a los modelos diésel de Nissan en una opción muy atractiva para aquellos que buscan un compañero de viaje duradero y económico, ya sea para el día a día o para grandes aventuras en el mercado de ocasión y segunda mano.
Adquirir un Nissan con motor diésel en el mercado de segunda mano a través de un concesionario profesional como Flexicar, que incluye garantía y revisión exhaustiva, suele tener un precio de partida que asegura tranquilidad y calidad. Puedes encontrar modelos muy atractivos a partir de unos 14.500 euros, dependiendo del modelo, antigüedad y kilometraje.
Para quienes buscan un Nissan diésel de ocasión como opción de entrada, los modelos más populares suelen ser el Nissan Qashqai o el Nissan Juke con motorizaciones dCi. Estos SUVs compactos ofrecen un excelente equilibrio entre eficiencia, espacio y fiabilidad a un coste más accesible en el mercado de seminuevos.
Si un Nissan con motor diésel no encaja finalmente en tus preferencias, te invitamos a explorar nuestra gama de Nissan con motorizaciones de gasolina o híbridas, que ofrecen otras ventajas. También puedes considerar modelos de ocasión de marcas competidoras directas como un Renault Kadjar o un Hyundai Tucson, que a menudo comparten características y eficiencias similares.
Los motores diésel de Nissan necesitan revisiones periódicas que incluyen el cambio de filtros de combustible, aire y aceite con mayor frecuencia que los de gasolina. Es crucial prestar atención al sistema de inyección, el filtro de partículas diésel (DPF) y, en modelos más recientes, el nivel de AdBlue. Un mantenimiento adecuado prolonga la vida útil del motor.
El consumo varía según el modelo y motorización. Por ejemplo, un Nissan Qashqai diésel puede promediar entre 4.5 y 6.0 l/100km, mientras que una Nissan Navara diésel puede situarse entre 7.5 y 9.0 l/100km. Estos valores son orientativos y dependen del estilo de conducción y las condiciones de la carretera. Los motores diésel suelen ofrecer una mayor eficiencia en trayectos largos.
En general, los motores diésel de Nissan son considerados fiables. Sin embargo, como cualquier motor diésel, pueden presentar problemas relacionados con el filtro de partículas (DPF) si se realizan muchos trayectos cortos, o con los inyectores y la válvula EGR por acumulación de carbonilla. Un historial de mantenimiento completo es clave para un vehículo de segunda mano.
Un motor diésel de Nissan bien mantenido puede superar fácilmente los 250.000 o 300.000 kilómetros. Con un cuidado regular, cambios de aceite y filtros a tiempo, y una conducción adecuada, no es inusual ver unidades que alcanzan e incluso superan los 400.000 kilómetros, especialmente en modelos robustos como la Navara o el Patrol.
Muchos Nissan diésel modernos incorporan un filtro de partículas diésel (DPF) para reducir emisiones, que requiere ciclos de regeneración. También pueden usar AdBlue (urea) para reducir los óxidos de nitrógeno (NOx). Es fundamental verificar que el sistema DPF funcione correctamente y que el depósito de AdBlue se rellene periódicamente, ya que un nivel bajo puede limitar la potencia del motor o impedir el arranque. Estos sistemas son clave para la normativa Euro 5 y Euro 6.